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MIKAMADO.
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GUÍA DE COMPRA

Kamado de segunda mano: qué revisar antes de comprar (y cuánto pagar)

La cerámica dura décadas y la gente se muda: por eso el mercado de kamados usados en España es bueno. Esta es la inspección de diez minutos, las preguntas al vendedor y los tramos de precio con los que no te la cuelan.

14 min de lecturaPor ·Publicado el 25 de septiembre de 2026

Respuesta rápida

Un kamado de segunda mano compensa si la cerámica exterior no tiene fisuras pasantes, las bandas y la bisagra están sanas y el precio queda claramente por debajo de un nuevo de gama de entrada. La junta, el cestillo y el termómetro son recambios baratos. La garantía del fabricante no se transfiere al segundo dueño.

Kamado cerámico verde de segunda mano con la tapa cerrada y la junta desgastada a la vista, en un garaje junto a una caja de cartón

Un kamado de segunda mano compensa si la cerámica está sana, el precio queda claramente por debajo de un nuevo de gama de entrada y puedes transportarlo hasta casa sin romperlo. Casi todo lo demás tiene arreglo barato: la junta, el cestillo o el termómetro son recambios.

En mikamado cocinamos desde hace seis años en un Big Green Egg Large en Torrevieja y hemos visto de cerca cómo envejece un kamado: lo que se gasta, lo que se agrieta sin importancia y lo que convierte una ganga en un pisapapeles de 70 kg.

Esta guía va en orden de compra: por qué el mercado de usados es bueno y qué pierdes, la inspección en diez minutos, qué preguntar y qué fotos pedir, cuánto pagar por modelo, qué modelos merecen la pena, qué pasa con la garantía, cómo transportarlo y qué mirar si ha vivido junto al mar.

La inspección de un kamado usado, pieza a pieza: cómo comprobarla, qué debe hacerte desconfiar y el coste orientativo de arreglarla.
Qué revisarCómoSeñal de alarmaQué cuesta arreglarlo
Cerámica exteriorLinterna rasante, uña y nudillosFisura que atraviesa la pared o tiene bordes desplazadosSin arreglo barato: descarta la compra
Anillo de fuego y cámaraAbre la cúpula y mira que asientenTrozos que faltan o anillo que bailaPieza de distribuidor; precio variable
JuntaBillete entre cúpula y base en 4 puntosSale sin resistencia o el fieltro se desmigaUnos 30-40 € en kit universal
Bisagra y bandasAbre y cierra varias vecesCúpula que cae de golpe, banda adelgazada por óxidoAjuste gratis; banda nueva, bastante más
Cestillo de carbónMíralo fuera del kamadoÓxido profundo o varillas rotasUnos 70-90 € para Classic y Large
Válvulas y chimeneaDeslízalas y ciérralas del todoAgarrotadas o no cierranLimpieza; chimenea nueva si está gripada
TermómetroPregunta si marca bienAguja fija o lectura absurdaMenos de 20 €

Por qué comprar un kamado usado tiene sentido (y qué pierdes)

Un kamado es, sobre todo, una pieza de cerámica gruesa. No tiene quemadores que se oxiden ni electrónica que se quede obsoleta, y la parte cara —cúpula y base— puede durar décadas si nadie la deja caer. Lo que se desgasta con el uso es barato y está pensado para cambiarse: la junta de fieltro, las rejillas, el cestillo de carbón.

Eso crea un mercado de segunda mano bastante sano. La mayoría de los kamados que se venden no están rotos: se venden porque su dueño se muda a un piso sin terraza, porque el aparato pesa demasiado para una mudanza o porque descubrió que usa la barbacoa tres veces al año. En septiembre de 2026, repasando los anuncios de Wallapop y Milanuncios, lo que más aparece son Kamado Joe, Monolith, Big Green Egg y muchos cerámicos genéricos sin marca clara, de 33 a 53 cm.

A cambio, pierdes tres cosas. La primera es la garantía: las de Kamado Joe, Big Green Egg y Monolith cubren solo al comprador original, así que el segundo dueño empieza sin ella. La segunda es la protección de compra de una tienda: comprando a un particular no tienes la garantía legal que te daría un comercio. La tercera es el transporte, que corre de tu cuenta y es donde se rompen más kamados. Si esas tres renuncias te valen el descuento, sigue leyendo.

La inspección en diez minutos

Ve a verlo en persona y con luz de día. Empieza por la cerámica exterior: recorre cúpula y base con la mano y con la linterna del móvil en ángulo rasante. Las líneas finísimas en el esmalte, como una tela de araña superficial, son cuarteado del vidriado y no afectan al uso. Lo grave es una fisura que se nota con la uña, que tiene bordes desplazados o que atraviesa la pared. Golpea suavemente con los nudillos en varios puntos: la cerámica sana suena clara; una zona que suena apagada o rota merece otra mirada.

Abre la cúpula. El anillo de fuego y la cámara de combustión interiores casi siempre tienen grietas en kamados con años: son piezas que trabajan con calor directo, suelen funcionar agrietadas y se venden como recambio. Mira que no falten trozos y que el anillo asiente sin bailar. Revisa el cestillo de carbón y la parrilla por óxido profundo.

Luego la mecánica: abre y cierra la cúpula varias veces. La bisagra debe sostenerla sin caer de golpe y las bandas metálicas no deben tener óxido que las haya adelgazado ni tornillos pasados. Pasa un billete entre cúpula y base en cuatro puntos: si sale sin resistencia, la junta está gastada (tienes el procedimiento en cómo cambiar la junta). Mueve las válvulas inferior y superior: deben deslizar y cerrar del todo. Y pregunta si el termómetro marca bien; si no, es un recambio barato. Los síntomas de fugas y tiro los tienes en problemas de temperatura.

Qué preguntar al vendedor y qué fotos pedir

Antes de hacer kilómetros, pide fotos concretas. Una de la cúpula y la base por fuera con buena luz, desde los cuatro lados. Una del interior con la cúpula abierta, donde se vean el anillo de fuego y la cámara de combustión. Un primer plano de la bisagra y las bandas, que es donde se nota el óxido. Otro de la junta en la parte delantera, que es la que más se aplasta. Y, si la tiene, una foto de la etiqueta del fabricante o del número de serie, que suele estar en la base o en la bisagra y te ayuda a confirmar modelo y generación.

Después, las preguntas. ¿Cuántos años tiene y dónde se compró? Una factura de distribuidor autorizado no te devuelve la garantía, pero confirma que es original y no una imitación. ¿Dónde ha vivido: terraza cubierta, jardín, junto al mar? ¿Ha tenido funda? ¿Se ha cambiado alguna pieza cerámica, la junta o el anillo de fuego? ¿Ha sufrido alguna caída o un golpe de temperatura, por ejemplo por encenderlo muy fuerte en frío? ¿Qué accesorios entran en el precio: carro, mesas laterales, deflector, piedra de pizza?

Los accesorios cambian mucho el valor. Un deflector original o un carro en buen estado cuestan dinero comprados por separado, así que tenlos en cuenta al comparar dos anuncios. Si el vendedor se niega a enseñar el interior o a dejarte abrir la cúpula, desconfía.

Cuánto pagar: tramos orientativos por modelo y estado

No hay tabla oficial, así que usamos un criterio propio. Para marcas con buena reventa (Kamado Joe, Big Green Egg, Monolith), un kamado de menos de tres años en muy buen estado vale razonable entre el 55 y el 70 % de lo que cuesta nuevo hoy con los mismos accesorios. Entre tres y ocho años, con signos de uso y alguna pieza interior agrietada, entre el 40 y el 55 %. Los cerámicos genéricos pierden valor más rápido: por encima del 50 % de su precio nuevo rara vez compensan.

Como referencia de lo que se ve en anuncios en España en septiembre de 2026, sin que ningún anuncio concreto sea norma: un Classic de 46 cm de marca premium (Kamado Joe Classic II, Big Green Egg Large) se mueve aproximadamente entre 800 y 1.100 € con carro; un Monolith Classic, alrededor de 700-850 €; los tamaños pequeños de marca, como el Joe Jr o el Monolith Icon, entre 350 y 550 €; y los cerámicos genéricos de 46 a 53 cm, entre 300 y 550 €. Son precios pedidos, no cerrados: casi siempre hay margen para negociar, sobre todo si hay recambios que hacer.

Resta del precio lo que te cueste dejarlo a punto: junta, cestillo o anillo de fuego. Y haz la comparación final con un nuevo de gama de entrada: si el usado genérico cuesta casi lo mismo que un nuevo con garantía, elige el nuevo. El usado tiene sentido cuando te da una marca y un tamaño que nuevos no podrías pagar.

Qué modelos merecen la pena usados (y cuáles no)

El Kamado Joe Classic II es probablemente la mejor compra usada del mercado: cerámica de 46 cm, bisagra asistida que facilita abrir la cúpula, sistema de rejillas por niveles y recambios fáciles de encontrar. El Classic I es la misma base con una bisagra y una junta más sencillas; si el precio lo refleja, es buena compra. Del Joe Jr solo si buscas un kamado pequeño para dos.

El Big Green Egg Large es nuestro banco de pruebas y envejece bien. Tiene el ecosistema de accesorios más amplio, lo que facilita encontrar recambios. Su pega en segunda mano es que el precio de reventa se mantiene alto: no esperes gangas.

El Monolith Classic es una alternativa sólida a los dos anteriores y suele salir algo más barato de segunda mano. Los Kamado Bono tienen cerámica gruesa y buen equipamiento de serie; en usado, revisa con especial cuidado bandas y bisagra.

Donde conviene ir con cuidado es en los cerámicos genéricos sin marca, fabricante identificable ni recambios: si se agrieta una pieza interior, puede que no encuentres repuesto. Y en los kamados de acero, como los Akorn, el problema es el óxido de la chapa, no las grietas. Para decidir el tamaño antes de buscar, repasa qué tamaño de kamado necesitas o compáralos en el comparador.

Garantía y repuestos: lo que cubren y dónde encontrarlos

Asume que la garantía no pasa al segundo dueño. Lo hemos comprobado en las condiciones publicadas. Kamado Joe da garantía de por vida en la cerámica, 5 años en metal y hierro fundido, 3 años en deflectores y piedras, y 2 años en termómetro y juntas, pero dice expresamente que solo cubre al comprador original, exige distribuidor autorizado y registro del producto. Big Green Egg ofrece garantía limitada de por vida en la cerámica y 5 años en metal, también solo para el comprador original con registro y compra en distribuidor autorizado, y las reclamaciones se hacen en el país de compra. Monolith anuncia garantía limitada de por vida personal del primer comprador, que se pierde si el kamado cambia de manos. De Kamado Bono no hemos encontrado las condiciones oficiales publicadas; algunas tiendas anuncian garantía ilimitada en la cerámica, pero no hemos podido confirmar si se transfiere, así que cuenta con que no.

La buena noticia es que las piezas que se gastan son baratas. Una junta universal de fibra de vidrio ronda los 30-40 €. Una cesta de carbón con divisor para Classic y Large, unos 70-90 €. Un termómetro de tapa, menos de 20 €. Si falta el deflector, hay medias lunas para Kamado Joe Classic y el ConvEGGtor para el Large. Son precios orientativos de Amazon; el real es el del momento de compra. Anillos de fuego y cámaras de combustión cerámicas originales se piden a distribuidores de la marca, y su precio y disponibilidad varían: pregunta antes de cerrar la compra.

Transporte y puesta a punto

Un kamado de 46 cm pasa con holgura de los 70 kg, y con carro se acerca a los 100. Nunca lo levantes de la cúpula ni lo muevas tirando de la bisagra: la bisagra está pensada para abrir la tapa, no para cargar el peso de la base. Lo seguro es desmontarlo: saca rejillas, deflector, cestillo, anillo de fuego y cámara de combustión y envuélvelos por separado. Si el modelo lo permite, retira también la cúpula aflojando las bandas; así cada pieza pesa la mitad.

Para cargarlo hacen falta dos personas y, mejor, una carretilla o una rampa. En la furgoneta o el maletero, la base va de pie, calzada con mantas para que no ruede y sujeta con cinchas que no aprieten sobre la cerámica sin protección. Nunca lo tumbes con las piezas interiores dentro: al frenar, golpean la pared por dentro.

En casa, empieza con una limpieza a fondo: vacía la ceniza vieja, cepilla el interior en seco y haz un burn-off a unos 300 °C durante media hora para quemar grasa y restos. Nada de agua ni detergentes sobre la cerámica. Si has cambiado la junta, respeta el curado del adhesivo antes de encender. Para la primera sesión, sube la temperatura poco a poco y sin prisas, siguiendo cómo encender un kamado, y aprovecha para comprobar que las válvulas responden y que no sale humo por el borde.

Costa y salitre: qué revisar si ha vivido junto al mar

Buena parte de los kamados usados en España vienen de la costa, y el salitre no perdona el metal. La cerámica apenas lo nota, pero las bandas, la bisagra, los tornillos, la chimenea y el carro sí. Aquí en Torrevieja lo vemos cada invierno.

Mira primero los tornillos de las bandas: si tienen óxido en la cabeza, pregunta si se pueden aflojar; uno gripado complica cualquier ajuste futuro. Revisa el interior de las bandas, donde se acumula humedad contra la cerámica, y la parte baja del carro y las ruedas. Un óxido superficial se limpia y se protege; una banda que se ha adelgazado o picado hay que cambiarla, y eso ya no es un recambio de 20 €.

Comprueba también la chimenea superior de hierro fundido: si está muy oxidada, cuesta girarla y el control del tiro pierde finura. La junta en ambiente marino se endurece y se despega antes, así que cuenta con cambiarla. Y huele el interior: un kamado que ha pasado meses cerrado y húmedo puede tener moho; se va con un burn-off, pero indica que no ha tenido funda ni ventilación.

Si el resto está bien, un kamado de costa no es mala compra: simplemente, descuenta el precio de las piezas metálicas que tengas que renovar. Para mantenerlo a partir de ahí, tienes la guía de cómo proteger un kamado del salitre y la humedad.

Un kamado usado es una de las compras más razonables del mundo de la barbacoa, siempre que revises lo que no tiene arreglo barato: la cerámica exterior, las bandas y la bisagra. Lo demás —junta, cestillo, termómetro, incluso el anillo de fuego— son consumibles que puedes descontar del precio. Cuenta con que la garantía del fabricante no viaja contigo, calcula el transporte antes de negociar y compara siempre con un nuevo de gama de entrada. Si el descuento no compensa esas renuncias, compra nuevo. Si lo compensa, desmóntalo con calma, haz un burn-off y empieza a cocinar. Si aún dudas de si un kamado es para ti, lee nuestra guía de la barbacoa kamado.

Equipo recomendado en esta guía

PROFUNDIZA

Preguntas frecuentes

  • ¿Cuánto cuesta un kamado de segunda mano?

    Depende de la marca, el tamaño y el estado. Como referencia orientativa de los anuncios en España en septiembre de 2026, un Classic de 46 cm de marca premium se pide entre 800 y 1.100 €, un Monolith Classic alrededor de 700-850 €, los pequeños de marca entre 350 y 550 € y los genéricos de 46 a 53 cm entre 300 y 550 €. Casi siempre hay margen para negociar.

  • ¿Se transfiere la garantía de un Kamado Joe o Big Green Egg?

    No. Las condiciones de Kamado Joe dicen expresamente que la garantía solo cubre al comprador original y exige distribuidor autorizado y registro. Big Green Egg también limita su garantía al comprador original que la ha registrado. Monolith hace lo mismo: la garantía se pierde cuando el kamado cambia de manos. Como segundo dueño, compras sin garantía del fabricante.

  • ¿Es grave una grieta en un kamado?

    Depende de dónde esté. Las grietas en el anillo de fuego o la cámara de combustión interiores son normales con los años y la pieza suele seguir funcionando. El cuarteado fino del esmalte exterior es estético. Lo grave es una fisura que atraviesa la pared de la cúpula o la base, se nota con la uña o tiene bordes desplazados: esa no tiene arreglo barato.

  • ¿Cómo transportar un kamado?

    Desmontado y entre dos personas. Saca todas las piezas interiores y envuélvelas por separado, retira la cúpula si el modelo lo permite y nunca lo cargues por la bisagra. La base viaja de pie, calzada con mantas y sujeta con cinchas protegidas. Una carretilla o una rampa ahorran espaldas y cerámica.

  • ¿Merece la pena un kamado de Lidl de segunda mano?

    Rara vez. El kamado cerámico de Grillmeister que vende Lidl ha costado nuevo entre 99,99 y 139,99 € según la campaña, con una parrilla de 26,5 cm. Con precios así, uno usado solo compensa si es casi regalado y está entero. Si buscas cocinar para más de dos personas, es mejor ahorrar para un kamado de 46 cm.

  • ¿Dónde se venden kamados usados en España?

    Sobre todo en Wallapop y Milanuncios, donde aparecen con frecuencia Kamado Joe, Monolith, Big Green Egg y cerámicos genéricos. Busca también por el nombre del modelo, no solo por «kamado», y amplía el radio: mover un kamado es trabajo, pero un buen ejemplar a 100 km suele compensar frente a uno mediocre en tu ciudad.