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MIKAMADO.
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Receta · Directo · Fácil

Pimientos de Padrón a la brasa en kamado

El aperitivo más rápido del verano: pimientos de Padrón salteados a fuego vivo en sartén de hierro sobre el kamado, con AOVE y sal en escamas. Listos en ocho minutos, unos pican y otros no.

Respuesta rápida

Calienta una sartén de hierro sobre el kamado en directo a 250-270 °C. Echa los pimientos de Padrón secos con un hilo de AOVE y saltéalos 6-8 minutos, agitando, hasta que la piel se ampolle y se marque. Retira, sala con escamas y sirve calientes. Unos pican y otros no.

Preparación
5 min
Cocción
8 min
Comensales
4 comensales
Temperatura
260 °C

Ingredientes

  • pimientos de Padrón400 g
  • AOVE (aceite de oliva virgen extra)2 cda
  • sal en escamas (tipo Maldon)1 puñado
  • sal gruesa (opcional, para terminar)1 pizca
  • limón (en gajos, para servir)1 ud
  • AOVE extra para terminar (opcional)1 cdita
  • pimentón de la Vera (opcional, para espolvorear)1 pizca
  • diente de ajo laminado (opcional, para aromatizar el aceite)1 ud

Pasos

  1. 01

    Enciende el kamado

    Prepara el kamado para cocción directa y estabilízalo entre 250 y 270 °C, con la rejilla baja y cerca de las brasas. Coloca una sartén o plancha de hierro fundido dentro mientras sube la temperatura para que el hierro se precaliente bien.

  2. 02

    Seca los pimientos

    Lava los pimientos de Padrón y sécalos muy bien con un paño; el agua salpica y enfría el hierro. Déjalos enteros, con el rabito, que sirve para comerlos con los dedos. No los sales todavía.

  3. 03

    Engrasa el hierro

    Con la sartén ya ardiendo, añade el AOVE: debe brillar y ondear, no humear de forma agresiva. Si quieres, echa el ajo laminado unos segundos para aromatizar y retíralo antes de que se queme.

  4. 04

    Saltea a fuego vivo

    Echa los pimientos de golpe; deben crepitar al instante. Saltéalos 6-8 minutos agitando la sartén o moviéndolos con pinzas, para que la piel se ampolle y se marque por varias caras. Estarán listos cuando estén blandos, brillantes y con manchas tostadas.

  5. 05

    Sala fuera del fuego

    Retira la sartén del kamado y, todavía calientes, espolvorea generosamente con sal en escamas. Remueve para que la sal se adhiera al aceite. Un toque opcional de pimentón de la Vera aporta aroma ahumado.

  6. 06

    Sirve al momento

    Pásalos a una fuente o tabla y sírvelos calientes, con gajos de limón al lado y un hilo final de AOVE si quieres. Es un aperitivo de comer con los dedos: agarra por el rabito y muerde. Recuerda: unos pican y otros no.

Sobre esta receta

Pocos aperitivos definen una mesa de verano como un puñado de pimientos de Padrón brillantes de aceite y salpicados de sal en escamas. La gracia es doméstica y un punto traicionera: de cada tanda, casi todos son dulces y herbáceos, pero alguno pica de verdad. En el kamado el plato gana, porque el hierro alcanza una temperatura que una vitrocerámica rara vez sostiene.

En 30 segundos

Sartén de hierro al rojo sobre el kamado en directo a 250-270 °C, pimientos secos con un hilo de AOVE, 6-8 minutos agitando hasta ampollar la piel, y fuera con sal en escamas. Aperitivo de ocho minutos.

Los Padrón son pequeños y rodarían entre las barras. Una **sartén o plancha de hierro fundido** los mantiene en contacto total con una superficie ardiente, de modo que la piel se ampolla y se tuesta por puntos sin que el interior se reseque. El hierro acumula inercia térmica: cuando echas el puñado, la temperatura apenas cae y el salteado arranca al instante.

Este no es un plato de inmersión en aceite. Los pimientos van **secos**, con apenas un hilo de AOVE en la sartén, y se cocinan casi a la plancha. Agítalos a menudo para que ampollen por varias caras; el aceite justo evita que se peguen y favorece el dorado de Maillard sin que la piel se queme antes de tiempo.

La **sal en escamas** se añade fuera del fuego, recién sacados, para que se adhiera al aceite y aporte ese crujido salino. Salar antes solo extrae humedad y entorpece el ampollado. Sírvelos de inmediato: pierden la gracia en cuanto se enfrían.

Consejos del editor

  • El hierro debe estar realmente caliente antes de echar los pimientos: si la sartén está tibia, sudan en lugar de ampollar y quedan correosos.
  • No llenes la sartén en exceso. En un puñado por tanda los pimientos tienen sitio para tocar el hierro; amontonados se cuecen al vapor. Hazlos en dos veces si hace falta.
  • Cierra un poco la tapa del kamado entre tandas para no perder temperatura; el hierro recupera el calor más rápido con el domo aprovechando las brasas.

El equipo de esta receta

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Preguntas frecuentes

  • ¿A qué temperatura se hacen los pimientos de Padrón en el kamado?

    En directo, entre 250 y 270 °C con una sartén de hierro precalentada. Ese calor alto ampolla la piel en 6-8 minutos sin resecar el interior.

  • ¿Por qué unos pimientos de Padrón pican y otros no?

    El picante depende de la capsaicina, que varía según el sol, el riego y la madurez de cada pimiento. Por eso en una misma tanda casi todos son suaves y alguno sorprende.

  • ¿Hay que freír los pimientos de Padrón en mucho aceite?

    No. En el kamado se hacen casi a la plancha, con solo un hilo de AOVE en la sartén de hierro. Quedan más ligeros y con sabor a brasa, no aceitosos.

  • ¿Cuándo se echa la sal a los pimientos de Padrón?

    Siempre al final, fuera del fuego y aún calientes, con sal en escamas. Salar antes extrae agua y dificulta que la piel se ampolle.

  • ¿Puedo hacer pimientos de Padrón en la rejilla en vez de la sartén?

    Es difícil: son pequeños y se cuelan entre las barras. Mejor una sartén o plancha de hierro, o una cesta para verduras si la prefieres a la rejilla abierta.

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Por Valery · Editor editor independiente desde Torrevieja. Como afiliado de Amazon, mikamado.es obtiene ingresos por compras cualificadas a través de los enlaces. Sin coste adicional para ti.