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MIKAMADO.
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Receta · Directo · Fácil

Sandía a la parrilla con feta, menta y reducción de balsámico

Triángulos de sandía marcados sobre la brasa: el azúcar se caramela en los bordes mientras el centro sigue jugoso. Feta salado, menta fresca y un hilo de balsámico para un postre-ensalada de verano dulce-salado.

Respuesta rápida

Asa triángulos de sandía de 2-3 cm directos sobre una parrilla limpia y bien caliente a 240-260 °C, sin deflector. Sécalos antes y dales 2-3 minutos por cara: los bordes se caramelizan y el centro queda templado y jugoso. Sirve con feta, menta y reducción de balsámico.

Preparación
15 min
Cocción
10 min
Comensales
6 comensales
Temperatura
250 °C

Ingredientes

  • sandía pequeña sin pepitas (unos 1,5 kg)1/2 ud
  • queso feta150 g
  • hojas de menta fresca1 puñado
  • vinagre balsámico (para reducir)100 ml
  • miel1 cda
  • aceite de oliva virgen extra3 cda
  • sal en escamas (tipo Maldon)1 pizca
  • lima (ralladura y un chorrito de zumo)1 ud

Pasos

  1. 01

    Reducir el balsámico

    En un cazo pequeño lleva a ebullición suave el vinagre balsámico con la miel. Baja el fuego y deja reducir 6-8 minutos, sin remover en exceso, hasta que napa la cuchara y forme un sirope ligero. Retira: espesará más al enfriar. Puedes hacerlo en la cocina mientras se estabiliza el kamado.

  2. 02

    Encender el kamado

    Enciende el kamado para cocción directa, sin deflector, con la parrilla puesta para que coja temperatura. Estabiliza entre 240 y 260 °C. Cepilla bien la rejilla y pásale un papel con un poco de aceite: una parrilla limpia y caliente es la diferencia entre marcar y que la sandía se pegue.

  3. 03

    Cortar y secar

    Corta la sandía en triángulos de 2-3 cm de grosor, con o sin piel (la piel ayuda a manejarlos). Sécalos bien por las dos caras con papel de cocina: cuanta menos agua en superficie, mejor caramelizan. Pincela cada cara con un poco de aceite de oliva.

  4. 04

    Marcar a la brasa

    Coloca los triángulos sobre la parrilla caliente y no los muevas durante 2-3 minutos: deben soltarse solos cuando se forman las marcas. Dales la vuelta y repite otros 2-3 minutos. Buscas bordes caramelizados y un rayado dorado, no cocer la fruta entera; el centro debe quedar templado.

  5. 05

    Montar el plato

    Pasa la sandía a una tabla o fuente grande, solapando los triángulos. Desmenuza el feta por encima con las manos, en trozos irregulares, y reparte las hojas de menta rasgadas. Trabaja en caliente para que el queso se atempere ligeramente con la fruta.

  6. 06

    Aliñar y servir

    Riega con hilos de reducción de balsámico y un poco de aceite de oliva virgen extra. Termina con sal en escamas, ralladura de lima y un chorrito de su zumo. Sirve enseguida, templado, para que el contraste entre la sandía caliente y el feta frío esté en su punto.

Sobre esta receta

Pocas cosas resumen el verano como una sandía bien fría, pero pasarla por la parrilla del kamado la convierte en otra cosa: el calor seco concentra los azúcares de los bordes y aparece un dulzor casi acaramelado que contrasta con el corazón jugoso. Es la base perfecta para un postre-ensalada dulce-salado.

La cerámica del kamado mantiene una **brasa estable y muy seca**, sin las llamaradas húmedas de una barbacoa de gas. Eso permite marcar la sandía a fuego directo, entre **240 y 260 °C**, lo justo para caramelizar la superficie en un par de minutos sin que la fruta se deshaga ni suelte todo su agua.

El secreto está en el contraste: sandía **templada y dulce**, feta **frío y salado**, menta que refresca y una **reducción de balsámico** que aporta acidez y un punto de melaza. Un poco de sal en escamas y ralladura de lima al final lo levantan todo.

En 30 segundos

Seca bien la sandía, marca triángulos de 2-3 cm a fuego directo (240-260 °C) 2-3 min por cara, monta con feta y menta y aliña con reducción de balsámico, AOVE, sal en escamas y lima. Sirve templado.

Es un postre que se prepara en minutos, no necesita horno y luce en una tabla de servir como centro de mesa. Funciona igual de bien como entrante ligero o como cierre fresco de una comida de verano.

Consejos del editor

  • Seca la sandía a conciencia antes de marcarla: el agua en superficie se evapora como vapor y evita que se caramelice. Papel de cocina generoso por las dos caras.
  • Una rejilla de hierro fundido bien caliente retiene mejor el calor y deja un rayado más marcado y profundo que la parrilla de serie.
  • Si no tienes feta, funcionan igual de bien la ricotta salata o el halloumi (este último, marcado también unos segundos en la parrilla).

El equipo de esta receta

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Preguntas frecuentes

  • ¿A qué temperatura se asa la sandía en el kamado?

    A fuego directo, entre 240 y 260 °C, sin deflector. Es la franja que carameliza la superficie en 2-3 minutos por cara sin cocer la fruta por dentro.

  • ¿Por qué se carameliza la sandía a la parrilla?

    El calor seco e intenso evapora el agua de la superficie y concentra los azúcares naturales de la fruta, que se doran y aportan un sabor más profundo y casi acaramelado.

  • ¿Hay que quitar las pepitas?

    Lo más cómodo es usar sandía sin pepitas. Si solo tienes con pepitas, retíralas con un cuchillo tras cortar los triángulos para una presentación más limpia.

  • ¿Es un postre o un entrante?

    Ambas cosas. Es un postre-ensalada dulce-salado: funciona como cierre fresco de una comida de verano y también como entrante ligero antes de carnes a la brasa.

  • ¿Se puede preparar con antelación?

    La reducción de balsámico aguanta días en la nevera. La sandía, en cambio, se marca y se monta justo antes de servir: templada y recién hecha es cuando mejor contrasta con el feta frío.

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Por Valery · Editor editor independiente desde Torrevieja. Como afiliado de Amazon, mikamado.es obtiene ingresos por compras cualificadas a través de los enlaces. Sin coste adicional para ti.