Calculadora de coste de uso
¿Cuánto cuesta de verdad cocinar en un kamado?
Un kamado duele al pagarlo y sorprende al usarlo: la cerámica cerrada consume 1-2 kg de carbón por sesión, frente a los 4-6 kg de una barbacoa abierta. Ajusta los números a tu caso y mira lo que te cuesta cada sesión — con la compra amortizada incluida.
Tu coste real
6,73 €por sesión
Carbón 5,53 €Amortización 1,20 €
484 € al año, todo incluido.
“Con 6 sesiones al mes, un kamado de 1299 € te cuesta ~6,73 € por sesión todo incluido (carbón + amortización) — frente a los ~8,52 € de una barbacoa de acero barata.”
Frente a una barbacoa de acero barata
Kamado cerámico
- Carbón
- 5,53 €
- Amortización
- 1,20 €
- Total por sesión
- 6,73 €
- Total al año
- 484 €
Barbacoa de acero barata
150 € cada 4 años + 4 kg de briqueta (~2 €/kg) por sesión
- Carbón
- 8,00 €
- Amortización
- 0,52 €
- Total por sesión
- 8,52 €
- Total al año
- 614 €
Cocinando en kamado ahorras 129 € al año.
Honestidad: con tus números, el kamado empieza a ganar a partir de ~1,7 sesiones al mes. Por debajo de eso no te compensa por coste — te compensará (o no) por cómo cocina.
Supuestos del cálculo
- Saco de carbón de 9,5 kg (los sacos de 9-10 kg los calculamos por el punto medio); el precio lo pones tú.
- Barbacoa de acero: 150 € cada 4 años — se oxidan y se cambian — y 4 kg de briqueta barata por sesión a ~2 €/kg, porque una parrilla abierta no recupera el carbón sobrante.
- No contamos encendedores, salsas ni madera de ahumar: gastan lo mismo en las dos.
Son estimaciones para ordenar ideas, no contabilidad: mandan tus precios de carbón y tu uso real. Edita los campos de arriba con tus números.
Cómo lo calculamos
Sin magia: coste por sesión = carbón que quemas + precio del kamado repartido entre todas las sesiones de su vida útil. Dos partidas, las dos a la vista. La barbacoa barata juega con las mismas reglas: su precio repartido en los años que dura antes de oxidarse, más su briqueta.
¿Por qué la cerámica gasta tan poco? Porque el kamado trabaja cerrado: el aire entra dosificado por las válvulas, y al acabar cierras todo y el carbón sobrante se apaga sin oxígeno — lo reutilizas en la siguiente sesión. En una barbacoa abierta ese carbón se quema entero, lo aproveches o no.
¿Todavía estás eligiendo kamado?
Si los números te cuadran, lo siguiente es acertar con el modelo y con el combustible.